Ancla

Una cosa a la vez.
Sin rachas, sin culpa, sin listas que abruman.

Tres preguntas rápidas y ya. Todo se puede cambiar después.

¿A qué hora quieres despertar?

No a qué hora despiertas hoy. A qué hora quisieras.

¿A qué hora tu medicamento?

La hora que acordaste con tu médico. La app solo te lo recuerda y anota cuándo lo tomaste — no opina sobre tu tratamiento.

¿A qué hora quieres dormir?

Sé realista. Si hoy te duermes a las 3, poner las 10 no va a funcionar. Empieza con algo que sí puedas.

Ancla ya está conectada aquí. Para instalarla: Compartir → Agregar a inicio. La app instalada arranca sin la clave (así es iOS): cópiala ahora y pégala ahí en Ajustes.

Tu día

Lo que sacaste de tu cabeza

Nada pendiente. Cuando se te ocurra algo, tócalo en “Sacar de mi cabeza” y lo dejas aquí para después.

Toca uno para empezar por su primer paso, darle 5 minutos o borrarlo.

Ancla

se acuerda de lo que le cuentas

Ajustes

Tus horarios

Tus anclas del día

Enciende solo las que quieras. Menos es más.

Comidas de bajo esfuerzo

Escríbelas ahora, en un momento bueno. Cuando tengas hambre y cero energía, la app elige una por ti y no tienes que decidir nada.

Ancla, la que te conoce

Ancla vive en tu servidor: se acuerda de lo que le cuentas, planea contigo el día, te escribe primero cuando toca, y cada noche repasa qué aprendió de ti.

Cargando…
Que te escriba primero
Con esto encendido, Ancla te manda un buenos días con contexto, te avisa de los planes que hagan juntos (“voy al gym a las 10” → te escribe a las 9:40), y te pregunta cómo vas en los momentos en que sueles atorarte. Nunca entre tu hora de dormir y la de despertar.

Lo que Ancla sabe de ti

Se llena con lo que le cuentes y con lo que vaya notando de tus días. Tú puedes borrar cualquier cosa o agregar algo que deba saber.

    Notificaciones

    Cargando…

    Tu patrón

    Datos

    Todo se guarda solo en este iPhone. Nada se sube a ningún servidor.

    05:00 toca para iniciar

    No tienes que terminar. Empezar ya fue la parte difícil.

    Sácalo de tu cabeza

    No lo pienses. Escríbelo tal cual te llegó y ciérralo. Ya lo verás después en “Día”.

    Pendiente

    Empieza por aquí