Una cosa a la vez.
Sin rachas, sin culpa, sin listas que abruman.
Tres preguntas rápidas y ya. Todo se puede cambiar después.
No a qué hora despiertas hoy. A qué hora quisieras.
La hora que acordaste con tu médico. La app solo te lo recuerda y anota cuándo lo tomaste — no opina sobre tu tratamiento.
Sé realista. Si hoy te duermes a las 3, poner las 10 no va a funcionar. Empieza con algo que sí puedas.
Nada pendiente. Cuando se te ocurra algo, tócalo en “Sacar de mi cabeza” y lo dejas aquí para después.
Toca uno para empezar por su primer paso, darle 5 minutos o borrarlo.
Enciende solo las que quieras. Menos es más.
Escríbelas ahora, en un momento bueno. Cuando tengas hambre y cero energía, la app elige una por ti y no tienes que decidir nada.
Ancla vive en tu servidor: se acuerda de lo que le cuentas, planea contigo el día, te escribe primero cuando toca, y cada noche repasa qué aprendió de ti.
Se llena con lo que le cuentes y con lo que vaya notando de tus días. Tú puedes borrar cualquier cosa o agregar algo que deba saber.
Cargando…
Todo se guarda solo en este iPhone. Nada se sube a ningún servidor.
No tienes que terminar. Empezar ya fue la parte difícil.
No lo pienses. Escríbelo tal cual te llegó y ciérralo. Ya lo verás después en “Día”.
Empieza por aquí